Ley Anti-Tabaco: un mal necesario
Desde el lunes 14 de agosto del 2006, comenzó a regir en nuestro país la nueva ley Anti Tabaco Nº 20.105. Está según medios de comunicación y apreciaciones de las reparticiones de salud, viene a ser una de las normativas más estrictas que regula en consumo del cigarrillo en el mundo.
Debo aclarar, que soy fumadora, pero no adicta, pues a pesar de fumar uno a 2 dos cigarrillos diarios, no tengo una necesidad física de consumirlo, pues si no tengo uno a la mano, no me genera mayor complicación.
Mi realidad es muy distinta a la de millones de fumadores en el mundo, quienes si han manifestado adicción a esta droga autorizada. Dos a tres cajetillas diarias se llevan parte del presupuesto mensual, y por supuesto, minutos más de vida. Preocupante si se calcula que hoy existen casi 2 mil millones de fumadores en el mundo y esta cifra aumentará día a día.
Hoy, como se ha informado, está prohibido fumar en edificios públicos, restoranes, centros comerciales, entre otros. También los dueños de pub y cafés deberán decidir si su local admitirá clientes fumadores. De ser así, no se permitirá en ingreso a menores de 18 años. Otra de las restricciones tiene relación con la venta, pues desde ayer, castigado será asimismo, quien ose vender cigarrillos a menores de edad, sobre todo si vende los productos sueltos. Pareciera que el fumador fuera excluido de la sociedad si lo vemos de forma exagerada.
Las multas son otro tema. Lo que es yo, no estoy dispuesta a pagar 15 mi pesos por el deseo de fumarme un cigarro dentro del un mall, por ejemplo, y menos 61 mil pesos. Infringir la ley es el tema dentro de las fumadores pero ¿ qué tan restrictiva es? Si consideramos que cada año, según estudios del Conace, mueren en nuestro país, cerca de 14 mil personas, en realidad, nos están haciendo un favor. Quizá con su estrategia, los fumadores adictivos –quienes fuman de 5 cigarrillos diarios- no dejarán de fumar, pero sí fumaran menos.
Ahora bien, así como tiene una arista positiva, esta nueva ley tiene otras negativas también. Una de ellas tiene relación con los adolescentes, todos aquellos jóvenes que se encuentran entre los 13 y 18 años, cuyo acceso a una cajetillas, desde el lunes 14 de agosto del 2006, se vuelve ilegal. Pues, bien, ¿será esta la solución para evitar el consumo de tabaco en los jóvenes?. Si mal no recuerdo, hace un tiempo fuimos bombardeados por los medios de comunicación con imágenes sobre el consumo de alcohol en la vía pública o en la playas. Muchos de los involucrados eran menores de edad, que a pesar de que se impide la venta de estos productos a los menores de edad, de todas formar tienen acceso a ellos. Los 100 metros de distancia entre un negocio donde se vendan tabaco entonces, y la reglamentación de no vender a menores de edad, no será la solución para que no accedan a ellos, pues como decía un señor durante los noticieros centrales aumentará el mercado negro.
Creo que prohibir no es la solución, sino educar, pero educar en la etapa de formación y no cuando ya es demasiado tarde. Los jóvenes desean probar lo desconocido, o de otro modo ¿cómo se explicaría el consumo de alcohol y drogas en los chilenos? Ah y quisiera recordarles que no asocien estos factores sólo a los jóvenes de escasos recursos o con problemas de relaciones familiares, porque estas adicciones se pueden generar en cualquier ambiente. Distinto es, que el problemas de consumo de drogas por ejemplo, sea mostrado siempre en las poblaciones modestas, y no en los barrios altos.
Pero volviendo al tema, es de esperar que está nueva ley que regula en consumo, venta y publicidad del tabaco tengo efectos paulatinos en nuestro país, para que así, bajemos lo índices de la Organización Mundial de la Salud OMS, no muera cada 6,5 segundos una persona por enfermedades asociadas al cigarrillo. Yo por mi parte, tal vez, siga fumando de uno a dos cigarrillos diarios, pero sólo contaminaré mi metro cuadrado, porque lo más probable es que por falta de conciencia, haya provocad en más de una vez, un trastorno respiratorio en un lactante. Lo mejor sería decir que dejaré de fumar, pero no me gusta vender pomadas o hacer falsas promesas.
Debo aclarar, que soy fumadora, pero no adicta, pues a pesar de fumar uno a 2 dos cigarrillos diarios, no tengo una necesidad física de consumirlo, pues si no tengo uno a la mano, no me genera mayor complicación.
Mi realidad es muy distinta a la de millones de fumadores en el mundo, quienes si han manifestado adicción a esta droga autorizada. Dos a tres cajetillas diarias se llevan parte del presupuesto mensual, y por supuesto, minutos más de vida. Preocupante si se calcula que hoy existen casi 2 mil millones de fumadores en el mundo y esta cifra aumentará día a día.
Hoy, como se ha informado, está prohibido fumar en edificios públicos, restoranes, centros comerciales, entre otros. También los dueños de pub y cafés deberán decidir si su local admitirá clientes fumadores. De ser así, no se permitirá en ingreso a menores de 18 años. Otra de las restricciones tiene relación con la venta, pues desde ayer, castigado será asimismo, quien ose vender cigarrillos a menores de edad, sobre todo si vende los productos sueltos. Pareciera que el fumador fuera excluido de la sociedad si lo vemos de forma exagerada.
Las multas son otro tema. Lo que es yo, no estoy dispuesta a pagar 15 mi pesos por el deseo de fumarme un cigarro dentro del un mall, por ejemplo, y menos 61 mil pesos. Infringir la ley es el tema dentro de las fumadores pero ¿ qué tan restrictiva es? Si consideramos que cada año, según estudios del Conace, mueren en nuestro país, cerca de 14 mil personas, en realidad, nos están haciendo un favor. Quizá con su estrategia, los fumadores adictivos –quienes fuman de 5 cigarrillos diarios- no dejarán de fumar, pero sí fumaran menos.
Ahora bien, así como tiene una arista positiva, esta nueva ley tiene otras negativas también. Una de ellas tiene relación con los adolescentes, todos aquellos jóvenes que se encuentran entre los 13 y 18 años, cuyo acceso a una cajetillas, desde el lunes 14 de agosto del 2006, se vuelve ilegal. Pues, bien, ¿será esta la solución para evitar el consumo de tabaco en los jóvenes?. Si mal no recuerdo, hace un tiempo fuimos bombardeados por los medios de comunicación con imágenes sobre el consumo de alcohol en la vía pública o en la playas. Muchos de los involucrados eran menores de edad, que a pesar de que se impide la venta de estos productos a los menores de edad, de todas formar tienen acceso a ellos. Los 100 metros de distancia entre un negocio donde se vendan tabaco entonces, y la reglamentación de no vender a menores de edad, no será la solución para que no accedan a ellos, pues como decía un señor durante los noticieros centrales aumentará el mercado negro.
Creo que prohibir no es la solución, sino educar, pero educar en la etapa de formación y no cuando ya es demasiado tarde. Los jóvenes desean probar lo desconocido, o de otro modo ¿cómo se explicaría el consumo de alcohol y drogas en los chilenos? Ah y quisiera recordarles que no asocien estos factores sólo a los jóvenes de escasos recursos o con problemas de relaciones familiares, porque estas adicciones se pueden generar en cualquier ambiente. Distinto es, que el problemas de consumo de drogas por ejemplo, sea mostrado siempre en las poblaciones modestas, y no en los barrios altos.
Pero volviendo al tema, es de esperar que está nueva ley que regula en consumo, venta y publicidad del tabaco tengo efectos paulatinos en nuestro país, para que así, bajemos lo índices de la Organización Mundial de la Salud OMS, no muera cada 6,5 segundos una persona por enfermedades asociadas al cigarrillo. Yo por mi parte, tal vez, siga fumando de uno a dos cigarrillos diarios, pero sólo contaminaré mi metro cuadrado, porque lo más probable es que por falta de conciencia, haya provocad en más de una vez, un trastorno respiratorio en un lactante. Lo mejor sería decir que dejaré de fumar, pero no me gusta vender pomadas o hacer falsas promesas.




